Tuvimos una mañana hermosa, con buen viento, cielo claro y
una onda suave. Habíamos pasado la noche con genoa, pero varias veces debimos reforzarla con
motor, para no quedar tan retrasados. Desayunamos y sacamos todas las velas, aunque la mayor dio un poco de trabajo. Me parece que la última vez que la usamos la
guardé en el palo con alguna arruga.
Pasado el contratiempo, pudimos sentir al Santa tocando los
nueve nudos y viajar de continuo en siete y ocho.
| Una guardia de Mariano |
| La tripu reunida |
| Fidel |
| Primer atardecer |
| Tripulante de lujo espera recompensa |
| Sirviendo una cena |
| Horas antes del mal tiempo |
| nueve nudos a toda vela |
| Racionamiento |
| Piloto automático, AIS, MARPA y a cenar |