| Picingagua en el plotter |
| Picingagua a la Vista |
Pasamos una noche tranquilamente fondeados y a las7:45 partimos hacia Paraty.
Todo motor. Siete nudos y medio de GPS, nueve y medio de
corredera. Una onda suave con fondo de morros y nubes en tonos de gris completando
el cuadro. Quiero recordar que a esta altura tenemos tripulación nueva: se
sumaron Elizabeth y Fernando.
¡Cómo disfrutaron el viaje! Sobre todo ella que no paraba de decir que estaba cautivada por la imagen de la vista por popa, feliz de la vida. Betty se dedicó a bordar y Fidel, como siempre, a charlatanear con Fernando.
¡Cómo disfrutaron el viaje! Sobre todo ella que no paraba de decir que estaba cautivada por la imagen de la vista por popa, feliz de la vida. Betty se dedicó a bordar y Fidel, como siempre, a charlatanear con Fernando.
Desde que salimos, aún con tres nudos de viento Fernando
parecía querer soplar con tal de poner vela, por lo que cuando llegando a Punta
Negra empezó a ventar, me preguntó si no quería sacar un poco de trapo. Entonces
dije que aprovecharía para pescar. Pusimos Genoa 1, tiré la primer línea y
mientras armaba la segunda le pedí a Fidel y Fernando si no querían achicar un
poco porque seguíamos a siete nudos con vela de proa y sin motor ¡de esa forma no
íbamos a pescar!
Entre Punta Negra y Ponta do Joatinga achicamos bastante y
caminamos a cuatro nudos. Pedí una hora de paciencia para ir a ese ritmo porque
si sacaba algo, ya teníamos para almorzar.
Así fue como comimos unos excelentes penne rigati al dente,
con brócoli y tomate que preparó Fernando: en una mala maniobra con una de las
líneas el eólico fue el único que se tragó un anzuelo y unos diez metros de
línea. A guardar todo y poner el motor porque ya habíamos repuesto la genoa
completa y estábamos caminando a dos nudos.
Al llegar a las proximidades de la Ilha Deserta quise
comunicarme con la flota para saber a donde dirigirme. No pude hacerlo y
habiendo pasado la Ilha dos Cocos hablé con Lidia del Superbebe y le dije que
estábamos yendo directo a Paraty. Luego hablé con Carlos y me dijo que fondeara
en Prainha.
Es curioso pero a pesar de que quiero precisar el relato si
no dijera que íbamos de Picingagua a Paraty nadie podría ubicarse en una carta
para encontrar las islas mencionadas ni el punto de fondeo, porque a lo largo
de todo el extenso litoral marítimo brasileño está plagado de Prainhas, Ilhas
redondas, compridas, desertas, das aranhas , etc, etc
Aquí estamos entonces fondeados en Prainha con mucha cadena
delante de la roda, porque me había modulado Federico del Quijote, informando
que se estaban esperando las fortes rachadas que me venía anticipando la
operadora del servicio meteorológico a lo largo del camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario