Las crónicas por fecha

viernes, 15 de junio de 2012

29 a 31 de Mayo Rio Grande- Floria (en el mar)

Un poco retrasado trataré de actualizar el relato, varios días sin internet no permitieron que subiera fotos ni imágenes.


Sin duda, una de las piernas más largas del Crucero. Normalmente se espera la cola de un frente que empuje los veleros hacia arriba y que tenga como mínimo tres días de duración, .
Si se quiere viajar tranquilo y disfrutando, este es es el margen para tener tiempo por cualquier inconveniente o demora.
Así es como los veleros suelen pasar largas estadías en Río Grande, disfrutando de una  pujante ciudad brasileña dueña de uno de los astilleros de plataformas más importantes del mundo.
Durante la estadía además de las hermosas instalaciones del club, la cordialidad de los anfriones, la visita al museo náutico, el museo oceanográfico y otras atracciones puede paladearse la mejor carne de Brasil en "Leao" una churrascaría de espeto corrido que supera cualquier expectativa.
Bueno, dejábamos esa querida ciudad buscando clima más cálido, aguas transparentes paisajes y playa que suele brindar el litoral de este país en las latitudes más bajas aunque el tiempo ideal esta vez no nos acompañó.


Una vez que partimos de Río Grande el pronóstico indicaba en una parte del tramo, vientos de unos 25 nudos  y algo de lluvia.
Salimos a mediodía, casi sin viento y con un cielo plomizo que se fue acentuando con el transcurso de la tarde. Hacia la noche comenzó a verse el relampaguear a lo lejos y una divisoria de nubes que vaticinaban el mal tiempo.
Casi de madrugada apareció una mancha rosada en el radar, por su tamaño era impensado fuera otra cosa que la tormenta que ya teníamos encima, sin embargo mi ignorancia me hizo reaccionar cuando ya estaba lloviendo a cántaros. Llovió intensamente durante toda la noche para amanecer con un hermoso día soleado con la frutilla de la torta que fue la aparición de los delfines.
El segundo día transcurrió con bastante ola y viento que durante la noche del 30 de Mayo y la madrugada del 31 alcanzó ráfagas de más de treinta nudos y nos permitió navegar gran parte de ese segundo día exclusivamente con vela.
En síntesis: una singladura de 54 horasy media hasta  Jureré que no son para despreciar.
vamos entonces a las imágenes:






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