Las crónicas por fecha

sábado, 16 de junio de 2012

11-13 de Junio - Paranaguá -Ilhabela

La partida estaba prevista para aprovechar la bajante de las 5:00 de la mañana, pero el día anterior aconteció que dos cruceristas fueron víctimas del robo de un auto que habían rentado. Perdieron toda la documentación y bastante más. Además sin documentos, se pasaron todo el domingo con las autoridades policiales. Se postergó la partida para esperarlos.
El nuevo horario:
a las 10 de la noche del lunes 11.
Partimos con ligero viento en contra y marea a favor.
Consecuencia: mucha ola.
Así recorrimos el canal de salida, donde como nunca vi al Santalocura hundir varias veces la proa en el agua.
Fueron dos noches, todo motor, nada de viento, el mar un aceite.
Cuando pasamos frente a Santos el amontonamiento de barcos que tanto nos había sorprendido en Paranaguá quedó desdibujado frente a los más de 70 barcos aquí fondeados.
Tampoco había luna ni noctilucas. Nada de nada.
En un determinado momento el radar acusó unos pequeños puntos que yo esperaba ver repetirse en alguna otra pasada, lo hacía pero bastante corrido.
Era muy chico el objeto, entonces nos acercamos a la banda de estribor con un farol importante y comenzamos a observar. En cierto instante vi salpicar una ola y pensé que era eso. Betty gritó: son delfines!  Entonces los empezamos a ver saltar; eran grandes y moteados como huevos de codorniz.
Bajé al camarote tomé la cámara y pude robar alguna imagen con el farol y la filmación en visión nocturna.